El Cornión es el nombre con el que se denomina al macizo occidental de Picos de Europa. Esta ruta por el macizo occidental de Picos de Europa, te sumerge en la majestuosidad del Parque Nacional de Picos de Europa mientras exploras el macizo más extenso de este impresionante entorno natural. Durante cuatro días, te llevará desde las zonas más bajas y pobladas hasta las alturas de la montaña, donde el paisaje se transforma ante tus ojos. Experimentarás la belleza de amplias praderas, antiguas majadas de pastores y acogedores refugios de montaña en este recorrido único. Nuestro equipo de guías de montaña estará a tu disposición para coordinar todas tus necesidades y asegurarse de que tu viaje sea seguro y memorable.
Itinerario de Cuatro Días: Una grata experiencia de montaña
El grupo de participantes se reúne el día de inicio del trekking en el aparcamiento gratuito que hay al lado de la estación de autobuses de Cangas de Onís. Tras las presentaciones, aún en nuestros vehículos, nos trasladamos hasta un aparcamiento en los alrededores de la Basílica de Covadonga. Aquí quedará aparcado nuestro coche, justo en el punto donde finalizaremos el trekking dentro de cuatro días. En el aparcamiento un taxi nos recogerá para llevarnos al pueblo de Corao, distante a siete kilómetros y a tan solo una altitud de 95 metros sobre el nivel del mar. Iniciamos la ruta desde Corao siguiendo la ruta Frasinelli, que debe su nombre a Roberto Frasinelli, un hombre que se exilió de Alemania a los Picos de Europa allá por mediados del siglo XIX. Dejando atrás el pueblo pronto accedemos por una pista a la Iglesia de Santa Eulalia de Abamia. Vamos ganando altura dejando abajo, en los fértiles pastos del valle, los pueblos de Teleña e Intriago. Un poco antes de las cabañas de Monte Orientes, nos desviamos por la senda que asciende a la cumbre de la Cruz de Priena, una modesta montaña de 725 metros que nos regala unas excelentes vistas sobre el Santuario y Basílica de Covadonga. Descendemos hacia Cuesta Cavia siguiendo un sendero, en algunos tramos con algo de barro, que nos lleva a la carretera de la famosa subida ciclista a los Lagos de Covadonga, a la altura de La Huesera. Unos diez cinco o diez minutos seguiremos la carretera hasta coger el desvío hacia el collado Uberdón. Ahora atravesaremos la extensa y verde Vega de Comeya donde descubriremos restos de la minería que trasportaba hierro y manganeso. Al final de la vega nos encontramos con la subida del Escaleru, un bonito camino que pasa por un túnel sobre una gran oquedad en la roca. Pasado el túnel, un poco más de subida nos deja en Buferrera, un aparcamiento para visitar los Lagos de Covadonga. Con la jornada prácticamente acabada, tan solo nos queda rodear el Lago Enol para llegar a nuestro idílico alojamiento, el Refugio Vega de Enol, también denominado Casa de Pastores, ubicado sobre la amplia y verde vega. Con vistas hacia la Torre Santa María de Enol y otras muchas montañas calizas disfrutamos del atardecer y de un buen descanso.

El segundo día del Trekking del Macizo Occidental de Picos de Europa comienza con las vistas del espectacular amanecer desde la terraza del refugio. El sol comienza a reflejarse sobre las aguas del cercano Lago Enol y los pasajeros colores anaranjados iluminan con su esplendor el paisaje mostrándonos una escena fantástica. Tras el desayuno comenzamos a caminar rodeando por el otro lado el Lago Enol, subimos al mirador de Entrelagos, desde donde vemos el Lago Ercina. Ponemos rumbo hacia la Majada de Belbín, de las pocas cabañas de pastores que a día de hoy mantienen su uso ganadero y de producción del exquisito y escaso queso Gamoneu del Puertu. Las majadas son lugares de la montaña, normalmente compuestos por varias cabañas alrededor de una pradera, donde tradicionalmente los pastores pasaban con sus rebaños los meses de verano para aprovechar los pastos. El camino pasa más adelante por las majadas de La Güelga, Parres y Arnaedo, ya prácticamente en desuso total, pero que añaden al paisaje un toque especial y nos hacen imaginar cómo fue la vida por estas montañas hace muchos años. Si hasta aquí hemos venido por un camino bien definido, pasamos ahora a descubrir algunas de las partes más caóticas de Picos de Europa siguiendo un itinerario en el que nosotros somos los que decidimos el rumbo a seguir. Tras varias subidas y bajadas acabamos llegando a nuestro alojamiento, el Refugio Vega de Ario situado en la aplacible vega. Desde aquí, las vistas del macizo central son excepcionales, mostrando toda su grandiosidad y del cual también organizamos un trekking de cuatro días: Trekking Macizo Central de Picos de Europa. Normalmente al refugio llegamos a mediodía, comemos algo de los que traemos en nuestras mochilas o pedimos algo de comer en el refugio y a continuación nos vamos a ascender, llevando muy poco peso en la mochila porque ya hemos dejado cosas en la habitación, una cumbre de la los alrededores. El ascenso al Jultayu suele ser la opción que más realizamos, se trata de una cumbre sencilla, de 1.940 metros, que se alza sobre el desfiladero del río Cares y el pueblo de Caín. Unos 1.500 metros por debajo de nuestros pies vemos el escondido pueblo de Caín, pero las personas que caminan por el pueblo parecen hormigas. Frente a nosotros las cumbres de Torre Cerredo, los Dobresengos, el Pico Cabrones, el Pico Tesorero y un largo etcétera del macizo central son el objetivo de nuestras fotografías y nuestras miradas. Tras recrearnos de la espectacularidad del lugar, descendemos hacia el refugio de montaña para cenar y ver, si las condiciones lo permiten, la espléndida y colorista puesta de sol.

Para la tercera etapa tenemos reservado un sorprendente itinerario por terreno de alta montaña en el que la ausencia de camino, las continuas subidas y bajadas, lo rocoso y áspero del camino y la obligada atención que nos requiere este tipo de terreno nos requerirá un buen esfuerzo. El primer cuarto de hora comienza por buen camino para a continuación desviarse por el mar de rocas que conforma este laberinto calcáreo. Como contraste durante la primera parte de la ruta nos encontramos la Vega de Aliseda, que con su pradera y su fuente parece la excepción a este paisaje lunar. Por el camino ascendemos el Pico Conjurtao de 1.925 metros que nos amplía la vista, sobre todo hacia zonas bajas, hacia los Lagos de Covadonga. Descendemos por el Caleyón de Conjurtao y pasamos hacia el Caleyón de los Desvíos. Atravesamos Los Garapozales y descendemos por algo parecido a un “camino” por el Caleyón del Francés, saliendo muy cerca ya de nuestro alojamiento, el Refugio de Vegarredonda. El refugio se encuentra en un bonito lugar con una pequeña pradera a 1.470 metros. Si la jornada nos ha parecido corta solemos ampliar, de forma voluntaria, la excursión hacia el Mirador de Ordiales para seguir explorando el macizo occidental de Picos de Europa.

El trekking llega a su fin con una ruta que nos devuelve de las zonas altas de la montaña a los pueblos situados abajo, en el valle. Comenzamos el día siguiendo el camino que desciende a través de varias vegas y majadas hasta la Vega Enol que ya conocimos días atrás. Dejando de lado el Lago Enol giramos nuestro rumbo para ir a buscar el GR-202, la Ruta de la Reconquista. El ancestral camino desciende por zonas de praderas y antiguas majadas en las que aún podemos ver bastante ganadería, pero difícilmente un pastor. Al encontrarnos con el río Las Mestas le seguimos paralelos hasta la Vega de Orandi, lugar donde el río se pierde en la boca de la montaña, sigue por su garganta y aparece debajo de la Santa Cueva de Covadonga. Nosotros, como no podemos seguir el curso del agua, recorremos la senda que desciende por el siempre húmedo bosque del Monte Auseva hasta el Santuario de Covadonga, finalizando así nuestro trekking en Picos de Europa. Cuatro intensos días que nos dan una buena idea de la variada belleza que estas montañas poseen más allá de los lugares más típicos y conocidos.
Disponemos también de esta ruta en tres días: Trekking Macizo Occidental Picos de Europa

