A principios de noviembre de 2025 desde Trekkinea nos fuimos de viaje a Ecuador para ascender al Chimborazo, la montaña más cercana a sol y cumbre más elevada de este país. Junto con este gran objetivo teníamos también la oportunidad de ascender al Pasochoa, el Ilinizas Norte y el gran Cotopaxi.
El primer día visitamos Quito, capital de Ecuador, donde nos sorprendimos con su centro histórico, la Plaza Grande, también conocida como Plaza de la Independencia y la Basílica del Voto Nacional, a la cual ascendimos para contemplar la ciudad desde lo más alto. Durante el día visitamos artesanos, nos explicaron costumbres de las fiestas, probamos el canelazo y el pájaro azul y, por supuesto, nos fuimos a una empresa de chocolates donde nos explicaron el proceso del cacao y degustamos varios tipos de chocolates. No en vano, Ecuador es el tercer mayor productor mundial y el líder en cacao fino de aroma. Por último, nos subimos al Panecillo, donde se encuentra la Virgen del Panecillo, atalaya perfecta para contemplar unas magníficas vistas de la gran extensión de Quito.
Al día siguiente nos fuimos a realizar la sencilla ruta de montaña que asciende al Pico Pasochoa de 4.230 metros de altitud, comenzando así nuestra fase de aclimatación a la altitud. La cumbre nos regaló las primeras vistas del paisaje ecuatoriano de los Andes: pudimos ver los picos Ilinizas, el Cotopaxi o el Antisana. Tras descender de la montaña nos trasladamos a nuestro “campo base” en el pueblo de El Chaupi, que se encuentra estratégicamente situado a media hora de la entrada del Parque Nacional Cotopaxi y sobre la falda del Ilinizas Norte. En nuestro alojamiento, el Ilinizas Mountain Lodge disponemos de alquiler de botas, crampones, piolet, casco, arnés, guantes, gorros, chaquetas…para afrontar las exigentes ascensiones que nos esperan.

La siguiente ascensión dio inicio con la aproximación y el ascenso hasta el Refugio Nuevos Horizontes, estratégicamente ubicado a 4.700 metros sobre el nivel del mar. Esta etapa inicial sirvió para una aclimatación progresiva, esencial en estas altitudes. Tras una breve noche de descanso en el refugio, nos preparamos para la jornada de cumbre. Antes del amanecer partimos hacia el objetivo: la cumbre rocosa del Iliniza Norte, que se alza a 5.126 metros. Las condiciones del terreno se vieron modificadas por una ligera nevada caída la noche anterior, lo que alteró la dificultad habitual de la ruta normal. En consecuencia, el ascenso se tornó ligeramente más técnico de lo previsto en varios tramos de trepada sencilla, que caracterizan la ruta estándar para alcanzar la cima. Alcanzada la cima descendimos por otra senda que surca la ladera caminando por zonas muy arenosas, favorables y sencillas si se realizan de bajada. Regresamos a nuestro alojamiento en El Chaupi, nos tomamos una buena ducha y un buen almuerzo antes de preparar la siguiente ruta.
Gracias a la estratégica ubicación de nuestro alojamiento, el Ilinizas Mountain Lodge, pudimos gestionar la jornada de aproximación sin el rigor de madrugar. Partimos a mediodía en dirección al Parque Nacional Cotopaxi. Nuestro vehículo de apoyo nos acercó hasta el punto de partida, dejándonos a una hora de marcha del Refugio José Ribas 4.864 m. La tarde en el refugio se dedicó al descanso, la hidratación y una temprana «cena de cumbre», preparando el cuerpo para el esfuerzo inminente. La hora cero llegó a medianoche. Bajo un cielo cristalino y estrellado, con un frío moderado, iniciamos la progresión. El ascenso nocturno es clave para aprovechar la nieve dura y estable. Alcanzamos el borde inferior del glaciar Cotopaxi, donde la dinámica cambió por completo: Calzamos los crampones, empuñamos el piolet y, para garantizar la máxima seguridad, nos encordamos con nuestros expertos Guías de Alta Montaña (ASEGUIM/UIAGM), un requisito indispensable para transitar por este tipo de terreno. La ruta normal de ascenso al Cotopaxi se considera técnicamente asequible, pero exige experiencia. No es una simple caminata; es una travesía de glaciar. Requiere cierta destreza en el manejo de crampones y piolet para mantener una progresión eficiente y segura. Superamos tramos con inclinaciones de alrededor de 30 grados de inclinación, con secciones puntuales, cerca de la cumbre, que pueden superar ligeramente este grado. La gran altitud de 5.897 metros impuso el ritmo, obligándonos a adoptar una marcha lenta, constante y metódica. Es la única forma de gestionar la falta de oxígeno en estas alturas. Tras horas de esfuerzo, la recompensa llegó: logramos hollar la cima de este impresionante volcán ecuatoriano. Una experiencia que combina el desafío técnico con la belleza indomable de los Andes. Descendimos y nuestro vehículo nos trasladó a la población de Baños de Agua Santa.

Baños de Agua Santa: Recuperación y Aclimatación Estratégica:
Después de jornadas intensas de alta montaña en los Andes ecuatorianos, un descenso estratégico es vital. Nuestro traslado a Baños de Agua Santa, situada a una altitud de 1.820 metros sobre el nivel del mar, cumple un doble propósito esencial:
- Optimización de la Aclimatación: Permanecer en una altitud significativamente menor después de días en zonas elevadas (hipoxia) favorece exponencialmente la recuperación fisiológica y optimiza nuestra aclimatación para futuros ascensos. La mejoría en la calidad del sueño y el descanso profundo son inmediatos.
- Recuperación Muscular Profunda: Baños es sinónimo de bienestar. Para acelerar la recuperación tras el esfuerzo, recomendamos encarecidamente disfrutar de las aguas termales volcánicas. Sumergirse en las Termas de la Virgen o en los Baños El Salado es un ritual terapéutico. Además, un masaje de recuperación especializado es la clave para relajar los músculos fatigados.
Turismo y Aventura en Baños
Baños de Agua Santa no solo es un oasis de recuperación; es un centro vibrante de aventura y cultura, ideal para la jornada de descanso activo:
- Ruta de las Cascadas y Pailón del Diablo: Una visita obligada es la famosa Ruta de las Cascadas. Realiza un emocionante tour en Chiva o haz la ruta en bicicleta para maravillarte con saltos espectaculares, destacando el impresionante y estruendoso Pailón del Diablo.
- Casa del Árbol y el Tungurahua: Visita la icónica Casa del Árbol y atrévete a experimentar la adrenalina del «Columpio del Fin del Mundo», que ofrece una vista inigualable y espectacular del activo Volcán Tungurahua.
Sabores y Recuerdos Locales
Aprovecha la tarde para explorar el centro de Baños y disfrutar de la gastronomía y la artesanía local:
- Delicias Locales: Podrás degustar y comprar la tradicional melcocha (caramelo artesanal), y adquirir café y chocolate local de altísima calidad.
- Artesanía Única: Encuentra regalos únicos como artesanía tallada en madera de balsa y artículos de cuero.

El Chimborazo (6.263 m) fue el reto final. Ascendimos desde el Refugio Carrel al Campo Alto (5.300 m) para descansar en los domos. Sin embargo, la nieve persistente en los días pasados había elevado el riesgo de aludes, forzando la retirada de otros guías y cordadas. A medianoche, al seguir nevando, priorizamos la seguridad en montaña y descartamos el ascenso a la cumbre, una decisión profesional ineludible. Tras el amanecer, descendimos para finalizar nuestras ascensiones en Ecuador en El Chaupi.

Como broche final a nuestra aventura andina, celebramos el éxito de la expedición con una inmersión cultural en el emblemático Complejo Ciudad Mitad del Mundo. Esta visita es el contrapunto geográfico perfecto a los picos que ascendimos, permitiéndonos conocer la ubicación exacta de la línea ecuatorial que divide los hemisferios. Además de la icónica fotografía junto al Monumento a la Mitad del Mundo, el complejo ofrece interesantes espacios culturales como el Museo del Cacao y el Museo de la Cerveza, brindando un merecido y delicioso descanso tras el esfuerzo en alta montaña.
Si quieres realizar el ascenso al Chimborazo y Cotopaxi, reserva con: Viajes Trekkinea
