El ascenso al Kilimanjaro es uno de los grandes viajes de aventura y montaña. Subir al Kilimanjaro, a 5.895 metros de altitud, no representa dificultades técnicas, no es necesario saber escalar, ni tener conocimientos sobre cómo utilizar crampones y piolet. La dificultad reside en la aclimatación a la altitud y en el notable esfuerzo físico que requiere el día de ascenso a la cumbre. Aunque se cuenta con el apoyo de porteadores, guías de montaña del Kilimanjaro y tan solo llevamos una pequeña mochila, se requiere estar en buena forma física y/o estar acostumbrados a caminar por la montaña jornadas entre 8-10 horas.
El Kilimanjaro, situado en Tanzania y muy cerca de la frontera con Kenia, es el punto más alto de África. Se trata de un volcán extinto con un enorme cráter que se puede contemplar desde el punto más alto, el pico Uhuru, tal como le denomina la gente local. Alrededor de su cima persisten sus últimos e impresionantes glaciares, todo un espectáculo que debemos descubrir.

La subida al Kilimanjaro por la ruta Marangu es costumbre realizarla en seis días. Se puede realizar en tan solo cinco días pero es una opción poco recomendable si no has aclimatado previamente. La opción de cinco días suele hacerse después de la aclimatación en el ascenso al Monte Meru, obteniendo así una mayor garantía de éxito para coronar el Kilimanjaro. La diferencia con la ruta Machame es la sencillez de los caminos y la comodidad de tener refugios como alojamiento.
Iniciamos nuestra aventura desde nuestro hotel en Moshi tomando el transporte organizado hasta la puerta de entrada de la ruta Marangu, en el Parque Nacional del Kilimanjaro. Tras registrarnos en las oficinas del Parque, la ruta de montaña comienza sobre los 1.830 metros de altitud. En una cómoda y sencilla travesía, sumergidos en un camino rodeado de exuberante vegetación y arboledas donde los monos saltan de rama en rama, ascendemos hasta el refugio Mandara situado a 2.720 metros de altitud.
Al día siguiente, a medida que ascendemos, el paisaje va cambiando notablemente, pasando de bosques tropicales a un páramo yermo donde solo vegetación como senecios, lobelias y pequeños arbustos ponen una nota de color. La sencilla senda finaliza con la llegada al refugio Horombo a 3.720 metros. Los refugios son varias cabañas donde las habitaciones son compartidas, normalmente de cuatro o más personas. El comedor es otro edificio común donde se organizan las cenas y los desayunos. Las comidas, tipo picnic, se suelen hacer durante la ruta.

Si hemos elegido la opción de realizar la ascensión al Kilimanjaro en 6 días, pasaremos una noche más en Horombo, utilizando el día siguiente como aclimatación a la altitud. Para ello realizaremos una ruta hacia las rocas de Zebra y el volcán Mawenzi, regresando de nuevo al refugio.
La siguiente jornada asciende lentamente por una zona prácticamente desértica, en ocasiones azotada por el viento. Mientras subimos, contemplamos el Kilimanjaro en todo su esplendor ante nosotros. Una vez que lleguemos al refugio de Kibo, a 4.720 metros, debemos tratar de descansar bien para la etapa de ascenso a cumbre, la ascensión al Kilimanjaro comenzará de madrugada con nuestras linternas frontales dando luz al camino.
El ataque a cumbre se inicia de madrugada. La ascensión requiere de mucha paciencia, el ritmo es muy lento y apenas deja calentar nuestro cuerpo, es muy recomendable llevar buena ropa de abrigo. Nuestro camino se dirige en un continuo y largo ascenso hasta Gillman’s Point, a 5.680 metros de altitud. Salvado este primer escollo, seguimos a Stella Point, a 5.685 metros, donde el camino se une con la ruta Machame. Desde este punto, la subida es muy tenue pero suele ser el tramo más costoso de superar debido al esfuerzo que supone caminar a tal altitud. Con emoción, sentimientos a flor de piel y algunas lágrimas se alcanza la cumbre del Kilimanjaro a 5.895 metros. Hemos conquistado el techo de África, un logro de inolvidable recuerdo. Las vistas son extraordinarias sobre el cráter y las vastas extensiones de la sabana africana. A continuación de disfrutar de la cumbre se inicia el descenso, mucho más rápido y sencillo que la subida, hasta el refugio Kibo. Tras tomarnos un merecido descanso y comer algo continuamos con nuestro descenso hasta el refugio Horombo para pasar la noche.

Nuestro último día de trekking desciende, por la ruta que hemos subido, hasta la puerta Marangu. Nuestro transporte nos trasladará hasta el hotel en Moshi donde tomaremos una merecida ducha, disfrutaremos de una buena cena y celebraremos nuestro triunfo.
Durante la ascensión al Kilimanjaro, el ritmo de vida y de caminar es pausado y tranquilo, ten paciencia, no tengas prisa. Tanzania es así, la vida va a un ritmo diferente al nuestro y nosotros no vamos a cambiarlo. Procura adaptarte, en este país no todo es inmediatez. ¡Disfruta del momento y de la aventura, es a lo que hemos venido! Si buscas un viaje de montaña, Trekkinea Viajes de Montaña es tu agencia de viajes.
