Mis primeros cuatromiles La primera vez que alguien me sugirió que las vacaciones podían ser una ascensión a varios picos de más de 3.999 m, con la excusa de que serían fáciles y podría añadir a mi CV montañero semejantes logros, me lo tome a broma. Cuatro miles y fáciles eran dos palabras que no […]
Un viaje al Alto Atlas Marroquí (I)
